domingo, 17 de marzo de 2013
La pantera
Un día tomó todas sus sombras y sus fetiches y se retiró de la selva.
Un día cualquiera, un día más un día menos, tomó su negrura y se camufló en la noche.
Un día, que fue eterno, la pantera se revolcó de dolor, a solas con su dolor.
La soledad es amiga de la pantera. La pantera es amiga de la soledad.
Algunos dicen que la vieron
Algunos dicen que se fue.
Algunos dicen que guardó sus garras.
Algunos dicen que ni siquiera existió.
Herida...se toma el tiempo a destiempo y en cada tajo que le desgarra el alma (a destajo) saca cuerpo y saca vida, para no perder ni el resto del cuerpo ni el poco de vida.
Convive con las sombras fantasmagóricas que pueblan sus sueños y vigilias.
Algunos dicen que murió
Algunos dicen que resucitó
Algunos dicen que sacó sus garras
Algunos dicen que volvió
Ciega...se pregunta porque el futuro la devolvió al ayer.
Sorda...ignora el viento que se hace eco del llanto.
Inmóvil...por dentro y por fuera.
...las sierras dicen que la pantera rugió de ausencia...
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